Piezas mecanizadas por decoletaje de precision

La Segunda Revolución Industrial dio comienzo a finales del siglo XIX, fue la segunda fase de la Revolución Industrial, cuando el capitalismo maduró definitivamente como sistema económico y estableció sus «pilares fundamentales»

Supuso la consolidación del sistema económico y social producto de las grandes innovaciones técnicas y científicas de la época y fue un proceso de innovaciones tecnológicas, científicas, sociales y económicas nunca antes vistas. Se desarrollaron nuevas formas de energía que aumentaron la potencia de las máquinas, y al contar con esta potencia fue obligado el desarrollo de máquinas y componentes cada vez más potentes, complejos y resistentes.

Así, la demanda de toda clase de piezas creció de forma muy importante, lo que hizo aparecer una nueva industria auxiliar para poder abastecer a los grandes fabricantes de toda clase de productos, como automóviles, sistemas eléctricos o herramientas auxiliares. En sus comienzos, estas empresas de fabricación de piezas, los centros de mecanizados de antaño, tuvieron un gran auge en el centro de Europa, en países tales como Alemania, Francia y Suiza, aunque a partir de la segunda mitada del siglo XX las circunstancias cambiaron profundamente, como consecuencia tanto de la Segunda Guerra Mundial como por el desarrollo que empezaron a tener otro países.

En España, la política económica e industrial impuesta por los gobiernos tras la Guerra Civil -la autarquía- llevó a la obligación de que los bienes de consumo y sus componentes fueran de fabricación nacional, lo que propició la aparición de un gran número de pequeñas empresas familiares, que en los años siguientes habrían de convertirse en el germen de la industria nacional.

Los fabricantes de piezas metálicas –piezas de revolución como tornillos y ejes— experimentaron un importante desarrollo en los años 60 y 70 del siglo pasado, cuando los pequeños talleres de decoletaje industrial. A partir de esos años estas pequeñas empresas iniciaron ambiciosos procesos de automatización y renovación de maquinaria, lo que fue muy favorable para regiones como Cataluña y el País Vasco, consolidando el sector de la fabricación de piezas y creando las bases para la futura expansión industrial de estas regiones.

Según un informe del Observatorio Industrial del Sector del Metal publicado en febrero de 2012, España es el tercer fabricante de Máquina-Herramienta de la Unión Europea, por lo que la capacidad de innovación y adaptación del sector auxiliar -como las piezas fabricadas por decoletaje. que le suministra piezas es fundamental para mantener esta posición y seguir creciendo.

Y tal y como se apunta en una de las conclusiones del Informe, el crecimiento de estos talleres auxiliares y su adaptación a los estándares de calidad han convertido al sector de subcontratación industrial en uno de los más apropiados para mejorar la imagen que se ofrece en el mercado internacional, al tiempo que se garantiza su competitividad gracias al intercambio de experiencias con clientes extranjeros.

Kuzu es uno de esto talleres auxiliares de subcontratación, especializado en el mecanizado de precisión de piezas por decoletaje para diversos sectores y clientes, tanto del mercado nacional como internacional. Nacida tras la revolución industrial de las últimas décadas del siglo pasado, hemos aprendido lo suficiente como para ofrecer no ya solo experiencia sino asesoramiento, calidad, fiabilidad y seriedad en la entrega. ¿Hablamos?

Un comentario en “El decoletaje en la economía nacional

  1. Muchas gracias por aportar toda esta información sobre el decoletaje. Es importante que para el sector del decoletaje y mecanización haya información sobre este sector tan desconocido por el gran público.

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