Brocas para tornos CNC :: Algunas claves necesarias para comprender el decoletaje

El decoletaje es un procedimiento de fabricación de piezas por arranque de viruta, es decir, retirando el material sobrante, que permite fabricar piezas en tornos partiendo de barras cilindricas o de hilo metálico.

La fabricación se realiza fundamentalmente a través de máquinas automáticas o semiautomáticas, o mediante control digital. La materia bruta (las barras o hilo) son introducida en la zona de fabricación, y se moldea mediante el uso de una serie de herramientas cortantes, que según su número, su forma y su disposición, permiten obtener piezas más o menos complejas, de tamaños diversos y de precisiones variables: decoletaje precisión.

Diferentes tipos de piezas

Las piezas se fabrican secuencialmente, las unas después de las otras, en la barra, y en un número más o menos importante, según la serie que se pretenda mecanizar, distinguiendo así series cortas, medias y largas, según las necesidades del cliente.

Además, hoy en día se pueden fabricar estas piezas en multitud de materiales, tanto metales como plásticos, dependiendo del destino final de la pieza.

Uno de los fines en esta actividad es alcanzar una precisión y una productividad muy altas. Además, interesa producir el menor número posible de copos, es decir de residuos, las virutas resultantes del trabajo de la herramienta de corte sobre el material en bruto.

Generalmente, las piezas fabricadas se someten a diversas operaciones de finalización; diversos tratamientos mecánicos, térmicos o químicos, antes de que las piezas sean utilizadas por los clientes, normalmente como parte de otras máquinas.

Máquinas especializadas

El mecanizado por decoletaje se lleva a cabo mediante el uso de diveras máquinas especiales —tornos automáticos—, cuyos movimientos son gestionados por sistemas complejos, donde la tecnología digital marca hoy en día la pauta.

Las piezas producidas por esta técnica pueden ser de diversos tamaños, y suelen ser de gran precisión; cuanto más pequeñas, más importante suele ser la precisión, que llega a medirse en micras.

Además de las operaciones corrientes de torno, algunas de estas máquinas pueden efecturar operaciones suplementarias como el fresado, o incluso operaciones más complicadas en toda la pieza, gracias a una segunda cabeza, lo que evita algunas costosas operaciones posteriores de retoque para rectificar la pieza y darle el aspecto y forma requerida por el cliente.

Los tornos de decoletaje

Los tornos automáticos van dotados con un sistema que efectúa una vuelta completa por ciclo completo de fabricación de una pieza. Un sistema de palanca sirve para desplazar los órganos de la máquina durante el ciclo de fabricación. La velocidad de rotación va sincronizada con la de la brocha, lo que permite efectuar un perfecto fileteado.

Las máquinas de decoletaje o los tornos automáticos son máquinas asimilables a los tornos clásicos, pero se distinguen de estos por dos particularidades: su modo de funcionamiento completamente automático, y el hecho de que producen fundamentalmente piezas mecánicas precisas de pequeñas dimensiones, realizadas en serie.

El decoletaje es hoy en día una industria que ocupa buena parte del mercado industrial actual en la fabricación de piezas específicas —bajo plano y especificaciones del cliente final— y de gran definición y precisión.

Hay muchas empresas que, como Kuzu, están especializadas en esta actividad, dirigida a sectores tan diversos como la automoción —fabricación de coches, autobuses, camiones, motos… —, fabricación de maquinaria, de electrodomésticos, molinos para la industria eólica, medicina, relojería, aeronáutica, y un largo etc.

En Kuzu, además del servicio de mecanizado de piezas por decoletaje de precisión, ofrecemos a nuestros clientes asesoramiento sobre el material más adecuado para fabricar la pieza, así como las terminaciones idóneas, de acuerdo con el destino final de la misma.

Y todo ello con calidad, fiabilidad y seriedad en la entrega. Porque más que un proveedor queremos ser un socio de confianza. ¿Hablamos?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *