Mantener cualquier negocio abierto es un reto, y talleres de mecanizado CNC de cualquier tamaño no son una excepción. De acuerdo con la de USA, el 50% de las empresas fracasan en los primeros cinco años de vida, y al menos dos tercios fracasan dentro de los 10 primeros años.
En nuestro país los datos aún son más crudos, pues se calcula que un 80% de los nuevos negocios no alcanzan los 4 años de vida. Desde luego que este no es nuestro caso, pues en Kuzu Decoletaje llevamos ya más de 20 años de actividad y clientes satisfechos.
¿Por qué se producen estos fracasos en los negocios?
A veces los dueños de negocios se dan cuenta de las cosas van por el camino equivocado, pero no saben por qué. Aunque puede haber muchas razones por las que una empresa se mete en problemas, los cinco aspectos que vamos a mencionar suelen estar en la parte alta de la lista:
1. Visión de futuro
El negocio comienza bien con una buena base de clientes, unas buenas instalaciones y un montón de trabajo, suficiente para mantener el taller ocupado. Todo el mundo se centra en las operaciones del día a día y se instala en una rutina cómoda. Por desgracia, nadie está pensando en el futuro. Nadie hace preguntas importantes como: ¿Qué pasa si un cliente va a otra parte? ¿Y si el taller ya no es competitivo? ¿Qué pasa si nuestros costos están fuera de mercado?
2. Resistencia al cambio.
Las empresas tienen que estar al tanto de los últimos métodos, tecnologías y mejores prácticas para su industria. Los competidores exitosos sin duda lo están. La escuela de pensamiento de «si no está roto, no lo arregles.» puede ser muy peligross. Siempre debemos estar buscando maneras de mejorar el funcionamiento de la empresa, desde la misma planta de producción hasta las oficinas.
3. Olvidarse de los indicadores clave (KPI)
En el mecanizado CNC utilizamos una gran variedad de datos desde la corrección de herramientas hasta el control estadístico de procesos (SPC) para fabricar buenas piezas. Del mismo modo, mantener un negocio funcionando con éxito requiere prestar mucha atención a los indicadores clave de proceso (KPI), tales como las ventas, los márgenes brutos, ganancias netas, los costes de material, costes por pieza, gastos generales y más. No tomar en consideración los KPI identificados como los más importantes para la empresa dará lugar a muchas sorpresas desagradables.
4. No escuchar.
Si los empleados sienten que el jefe no está interesado en sus sugerencias u observaciones, pronto dejarán de comunicarse con él. No ya solo el jefe debería bajar al taller, sino que un dueño listo o un gerente que anima a que se le den opiniones y las incluye en la planificación ayuda y anima a los empleados a mejorar su trabajo.
5. La gestión de los recursos.
Todas las empresas están limitadas por los recursos disponibles, las finanzas, las personas y el tiempo. Por eso el establecimiento de prioridades es tan importante. Invertir en personas capaces, inteligentes debería estar en la parte superior de la lista. A continuación, la inversión en tecnología y proceso de mejora permite reducir los costes de producción y mejorar los tiempos de entrega. Y no te olvides de asignar recursos a la búsqueda de nuevos clientes y fortalecer las relaciones con los actuales. Por último, gestiona tu propio tiempo sabiamente. Los propietarios tienden a ser prácticos y orientados a la acción. Tómate el tiempo necesario para planear cómo empelear mejor tu tiempo cada día para tu negocio y por ti mismo.
Traducción libre del blog de Gosiger



