Planificación :: Kuzu, Mecanizados de Precisión por Decoletaje

A pocos de nosotros nos gusta pensar en el final de las cosas, especialmente en un negocio que acabamos de comenzar o que hemos estado fomentando durante algún tiempo. Además, con todos los demás desafíos cotidianos en el lugar de trabajo, ¿quién tiene tiempo para planificar con tanta antelación?

Desafortunadamente, el mañana llega mucho antes de lo que esperamos, y sin una estrategia de salida sólida, podríamos terminar con poco que mostrar después de años de arduo trabajo.

Una encuesta reciente del banco BMO Harris realizada en EEUU encontró que el 75 % de los propietarios de pequeñas empresas (y el 68 % de los que tienen entre 45 y 64 años) tienen menos de $100 000 en fondos de jubilación.

En muchos casos, estos emprendedores tienden a reinvertir en sus empresas, en lugar de reservar fondos para la jubilación. La mayoría probablemente espera obtener un gran ingreso cuando vendan el negocio.

El problema es que, sin una planificación adecuada, la venta podría rendir mucho menos de lo esperado.

Por ejemplo, no es inusual que el propietario tenga un sentido poco realista del valor del negocio. Si alguna vez has vendido una casa en la que has vivido durante un tiempo, es fácil ver por qué: nos apegamos emocionalmente a la propiedad y eso la hace más valiosa para nosotros. Además, queremos obtener una cierta cantidad de la venta para financiar nuestra próxima casa. Desafortunadamente, lo que nos gustaría obtener por la casa y lo que el mercado está dispuesto a pagar no siempre están de acuerdo.

Lo mismo ocurre con un negocio. Necesitamos comprender qué valoran los compradores potenciales y poner en marcha un plan para ver que esos factores estén presentes desde el principio.

Entre los factores que explican el «valor» para los posibles compradores se encuentran:

  • Ganancias consistentes, comprobadas por estados financieros confiables.
  • Un sólido equipo de gestión, por lo que el éxito futuro no depende totalmente del propietario.
  • Competitividad: inversiones en tecnologías avanzadas, formación e I+D

Estas y otras buenas prácticas comerciales, respaldadas por documentación, pueden ayudarte a demostrar el verdadero valor de tu empresa cuando llegue el momento de vender.

El truco, por supuesto, es poner en marcha el plan lo antes posible, comenzando por establecer una meta de cuándo y cómo quieres vender. Luego reevalúa el plan anualmente para ajustarlo a las condiciones externas y los cambios en tu propia vida.

Con suerte, tu negocio prosperará más allá de tus expectativas y te recompensará bien cuando sea el momento de seguir adelante.

Sin embargo, no olvides invertir regularmente en un plan de jubilación fuera del negocio. Por si acaso.

Traducción libre del blog de Gosiger

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