5 consejos para una mejora continua actualizada

Los cambios que la pandemia de 2020 ha traído a las distintas industrias a nivel industrial son considerables; nadie puede negarlo.

Más de la mitad de los sectores productivos ha sufrido una fuerte sacudida, y se han obligado a modificar algunos de sus servicios y productos ofrecidos; por otra parte, se calcula que el 15% se han fortalecido, y lamentablemente un 20% de las empresas ha sido obligadas a dar por finalizadas sus funciones comerciales y cerrar.

En este artículo te sugeriremos realizar una autoevaluación de productividad, basándose en los cambios a los que las empresas han sido forzadas.

1. Redefinir los KPIs

Es posible que hayan cambiado los indicadores clave de rendimiento (KPI — Key Performance Indicators) que utilizabas anteriormente, que haya sido necesario cambiarlos o, al menos, el orden de prioridades.

Ejemplos claros pueden ser:

  • el número de cambios de referencia que se realiza en las máquinas,
  • el tamaño de los lotes de producción de determinado producto,
  • la relación de horas trabajadas de un operario comparada con el número de turnos que pueden hacer, o
  • el número de orden de compras que debe entregar a un solo cliente.

Esta definición la debe realizar un equipo multidisciplinario, ya que cada uno tendrá un objetivo distinto; por ejemplo, el equipo comercial querrá que las máquinas estén funcionado al máximo, mientras que el equipo de mantenimiento querrá asegurarse de no excederse.

Deben ser objetivos, y llegar a un consenso sobre los intereses conjuntos de la empresa.

2. Medir estos nuevos KPIs

Este punto puede dividirse en dos posibles situaciones diferentes:

  • O que no se midan estos nuevos indicadores,
  • o que sea necesario medirlos bajo un nuevo punto de vista, con métodos distintos, preferiblemente automatizados.

En el primer caso, siempre es recomendable comenzar manualmente durante unas cuantas semanas, delegar en personal que recopile la información y la digitalice para un correcto análisis.

Para el segundo, es necesario evaluar si deben tomarse en cuenta nuevos parámetros y hacer los ajustes necesarios.

No obstante, siempre es aconsejable la captura automatizada de estos indicadores, para tener inmediatez y precisión de la información.Softwares automatizados y conectados en línea son la herramienta perfecta para esta captura de datos y posterior análisis.

3. Autoevalúate (Y sé objetivo)

Contando ya con estos datos, puedes realizarte las 3 preguntas más importantes, que deben ser respondidas lo más precisamente posible (y por eso la recomendación es la captura automática):

  • A.- Del 100% de las horas que las máquinas pueden producir, ¿cuánto lo están haciendo en realidad?
  • B.- Si las máquinas pueden llegar a producir X cantidad de unidades por hora, ¿cuántas están produciendo realmente?
  • C.- De las unidades producidas al final de cada turno, ¿Qué porcentaje no pasa el filtro de calidad?

4. Analiza y compara

Ya que cuentas con estos KPIs digitalizados, es momento de contrastarlos con dos fuentes distintas.

La primera es con los números pre-pandemia (si no cuentas con ellos, puedes hacer una estimación, basándote en información como ventas y turnos de máquinas) y ver qué ha cambiado en este tiempo.

La segunda fuente, aunque un poco más difícil de conseguir, son los datos de industrias similares a la tuya. Contar con esta información puede ser un poco más costoso, pero si consigues obtener estos KPIs, podrás darse cuenta no ya solo de tus puntos puntos fuertes, sino de aquellos puntos a cambiar para mejorar tus cuellos de botella.

Un aliado fundamental en este punto es tu proveedor de “Sistemas de Control de Planta”. Procura conseguir uno que tenga amplia experiencia y pueda aportarte valiosas soluciones o propuestas innovadoras, y que además esté dispuesto a ofrecerte esta asesoría para crecer juntos.

5. Implementa soluciones y repite

Siempre debe atacarse de primero el problema que causa nuestro cuello de botella en la línea de producción y también nuestro problema principal en un Pareto de Paradas, es la solución que más beneficios nos va a traer al solucionarlo.

Otro factor que puede darle prioridad al orden de problemas a superar, es el coste de implementación de la solución, comparado con los beneficios que trae.

Durante todo este tiempo, deben medirse sin parar los indicadores clave que se hayan planteado en el punto #1, para entender los impactos de las soluciones que implementamos.

Es muy probable que el cuello de botella de tu empresa haya cambiado y deba ser resuelto, para así, comenzar el camino a un mejoramiento continuo.

En resumen, este es un ciclo que no debe terminar y seguramente ya conocías, pero al estar concentrados en afrontar los retos que nos ha dejado la pandemia, tal vez se dejaron de lado:

  1. Plantéate qué es lo importante
  2. Mide tu estado actual
  3. Autoevalúate
  4. Analiza y compara
  5. Implementa cambios
  6. Repite el proceso

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