Muy pocos fueron quienes acertaron a ver el impacto que la tecnología digital e internet iban a tener en todos nosotros. ¿Será la impresión en 3D el próximo cambio de paradigma?
La mayoría de las empresas de mecanizado CNC se centran en mejorar la eficiencia, reducir los costes unitarios por pieza y expandir su capacidad para mejorar el servicio a los clientes existentes y los nuevos que puedan llegar. Especialmente quienes fabrican en grandes volúmenes que se esfuerzan por mejorar la productividad y la consistencia del producto. Todos ellos objetivos importantes y apropiados.
Por estas mismas razones, la fabricación aditiva (o impresión en 3D) parece poco probable que pueda llegar a ser un complemento al mecanizado CNC tradicional por arranque de viruta. Después de todo, se trata de un proceso mucho más lento, que consta de muchos pasos y requiere invertir en equipos adicionales y nuevas materias primas.
Por eso, si ahora los talleres de mecanizado CNC utilizan impresoras 3D es para realizar prototipos y para I+D, pero poco más. Muchos de ellos simplemente no creen que la fabricación aditiva sea viable o tenga impacto sobre su negocio a corto plazo.
Pero dependiendo de quiénes sean sus clientes, deberían repensar su situación. Y aquí traemos cinco razones para hacerlo.
Cambios de paradigma
Hace más o menos veinte años comenzó a surgir la ‘era digital’ y la red internet era todavía una novedad para la mayoría de nosotros. Sin embargo, en muy corto espacio de tiempo, tecnologías como Wifi, ordenadores personales avanzados, los teléfonos móviles actuales (smart phones) y el famoso cloud computing (almacenamiento ‘en la nube’ y utilización de recursos vía web) han cambiado prácticamente todos los aspectos de nuestra vida, incluyendo todo lo relativo a la fabricación.
Las máquinas-herramientas son cada vez más sofisticadas y capaces, los sistemas de control utilizan datos para para realizar automáticamente correcciones de herramienta y otras funciones, y las operaciones desatendidas son una realidad.
Pocos podían prever la rapidez con que se producirían estos cambios, y el coste que ha tenido para las empresas que se han resistido a verlo y adaptarse.
De forma similar, la tecnología de fabricación aditiva está llegando rápidamente a la madurez; el futuro estará aquí antes de lo que esperamos.
Empresas punteras
Las empresas que ya han incorporado la fabricación aditiva 3D incluyen algunos de los grandes actores en sectores como industria aeroespacial, médica, dental, electrónica y más.
Incluso el Departamento de Defensa de USA está trabajando con el sector privado para ‘imprimir’ componentes de cazas a reacción, y algunos de los drones militares en uso en zonas de guerra tienen toda su estructura construida mendiante fabricación aditiva.
Cierto, todo esto está muy lejos de la fabricación de grandes volúmenes de piezas, pero muchos talleres de mecanizado CNC dependen de lotes de pequeñas series para esos mismos clientes.
Oportunidades
Los talleres de mecanizado CNC han buscado durante mucho tiempo oportunidades para reducir el número de configuraciones de mecanizado para «una-y-listo».
No obstante, la fabricación aditiva lleva ese concepto a otro nivel cuando combina diferentes materiales para producir un conjunto acabado en un solo paso. Según nos cuenta la Harvard Business Review, GE Aviation, por ejemplo, ahora utiliza la impresión en 3D para hacer miles de boquillas de combustible de motores a reacción cada año.
Las boquillas se compone de 20 piezas separadas que anteriormente eran fabricadas de forma individual y luego ensambladas. Con la fabricación aditiva, las mismas boquillas se crean en una sola pieza.
Flexibilidad
Desde los tiempos en que Eli Whitney fue pionero en el uso de partes intercambiables y Henry Ford fabricaba coches Model-T asequibles gracias a la estandarización (la famosa la frase de Ford, que la gente podría tener el color de coche que quisiera, siempre que fuera negro), la empresas han ido recortando costes limitando las variables de la producción.
La fabricación aditiva, sin embargo, ofrece una flexibilidad muchísimo mayor porque cada pieza se hace individualemte bajo demanda. Pensemos lo que puede suponer esta flexibilidad en términos de reducción de stocks, trabajos en curso y entrega just-in-time.
Agregación de materiales
La fabricación aditiva hace posible la incorporación de materiales conductores, sensores y otros componentes en el producto impreso, con el consiguiente ahorro de tiempo de montaje, y proporciona una estructura más segura.
Así pues, ¿qué significa todo esto para los talleres de mecanizado CNC y otras empresas del metal?. Simplemente esto: es una oportunidad para redefinirse a sí mismo. Si la empresa se ve a sí misma estrictamente como un taller de mecanizado, puede estar perdiéndose la oportunidad de verse dentro de un escenario más amplio.
La clave está en mirar qué quieren y buscan los clientes y cómo podemos hacer frente a esas necesidades.
Si los clientes buscan nuevas tecnologías como la impresión 3D para reducir costes y mejorar sus productos, cuanto más dispuestos estemos a incorporar esta tecnología a nuestras capacidades tradicionales, más probable es que mantengamos la competitividad y a esos clientes.
El mecanizado CNC es todavía esencial para la mayoría de las industrias y probablemente lo seguirá siendo durante décadas. Pero aquellos que se coloquen en la cima de la tecnología de fabricación aditiva 3D estarán en una situación mucho mejor para adaptarse a los cambios en la forma en que se fabrican las piezas.
Traducción libre del blog de Gosiger


